Serie sobre reforma rural y sustitución de cultivos en Colombia

¿Cómo llegaron las comunidades campesinas de Colombia a ser grandes productoras de coca y amapola (plantas utilizadas en la producción de cocaína y heroína, respectivamente, además de servir de base para fármacos)? ¿Cuántas décadas llevan metidas en esta economía ilegal? ¿Qué plan construye el gobierno para que puedan salir de ella? ¿Por qué no se implementan las medidas diferenciales propuestas por las mujeres cultivadoras de diferentes departamentos del país? ¿En qué áreas se cultivará la coca de uso ancestral? 

Transcurrido un año desde la puesta en marcha del "Programa Nacional Integral de Sustitución de cultivos de uso ilícito" (PNIS) las comunidades hacen su propio balance. En general, están decepcionados con la implementación del PNIS, y denuncian la violenta actuación del Estado en tareas de erradicación y sustitución, a lo largo de 2017 y lo que va de 2018.

 

Presentamos una serie en exclusiva de tres vídeos protagonizados por 11 representantes de cultivadores y cultivadoras de coca y amapola de 9 departamentos: Norte de Santander, Nariño, Chocó, Putumayo, Caquetá, Guaviare, Cauca, Antioquia y Meta. 

 

Una producción con las voces protagonistas

En noviembre de 2017, 11 representantes del campesinado colombiano dedicado a cultivos de coca, marihuana y amapola se reunieron con las instituciones del Estado y actores internacionales en un “diálogo informal” organizado por tres grandes expertas en el tema de las políticas públicas sobre drogas: el Observatorio de cultivos y cultivadores declarados ilícitos (OCCDI) de Colombia, el Instituto Transnacional de los Países bajos (TNI) y la Oficina en Washington para asuntos Latinoamericanos (WOLA).

Reforma rural y sustitución de cultivos: ¿un esfuerzo conjunto?  Una producción de WorldCom Foundation - LolaMora Producciones - Darko Films, con el apoyo de Viso Mutop, OCCDI Global.  

Foto: Sebastián Balangione

 

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